Pesadilla en la expo de tatuajes

Dave ha participados varias veces en expo de tatuajes

Hace algunos años asistí a una expo de tatuajes, y tenía un espacio abierto para realizar una pieza de gran escala. Estuve ofreciendo un descuento para tatuar un diseño original de su servidor con la esperanza de competir en la categoría de Americano Tradicional.

Un amigo me ayudó a encontrar una cliente que parecía muy entusiasmada con el diseño y el lugar, así que aceptó en completar el tatuaje en una sola sesión. Tenía otros tatuajes y una buena cantidad de horas acumuladas en la silla, así que sonaba perfecto.

Así que, llegó el día y estábamos en la expo de tatuajes montando el stand y esperando a la cliente. Cuando llegaron, hubo una confusión con ella y su novio ya que tenían la idea de que yo les proporcionaría el almuerzo. “WTF, ¿quién dijo eso?”

“Tu amigo lo hizo”.

Entonces, yo le pregunté y él lo negó, así que tuve que aclararlo. De ninguna manera esa oferta fue puesta en la mesa, raro ¿verdad? No importa, ¡vamos a trabajar! Preparé mis cosas, puse el esténcil y le dejé caer… la aguja. ¡Vamos a tatuar! Buzzz

Ejemplo de un tatuaje a gran escala como el de la expo de tatuajes

Tengo un mal presentimiento sobre esto…

La aguja apenas había tocado su piel, no más de dos segundos, y el cliente gritaba, “Shiiiiit, ¿por qué duele tanto?”

Mi primer pensamiento fue, “Puta madre, esto será una sesión de 4 horas, más vale que sea solo un quejido”. Desafortunadamente no lo fue.

Aunque mi stand estaba al frente y bastante cerca del escenario donde el talento local estaba tocando en vivo, los artistas vecinos podían escuchar los gritos de mi cliente. Algunas personas se acercaron a ver qué chingados estaba pasando en mi stand, y se aseguraron de que no estaba matando a la pobre chica. Cuando ya tenía trabajado poco más de la mitad del tatuaje la electricidad de la mitad del edificio, se corta.

Obviamente, estoy en la mitad sin electricidad (un gran alivio para el cliente) y el tiempo del concurso seguía corriendo. Si esto no mejoraba, iba a terminar este tatuaje a la manera tradicional japonesa, dando golpecitos con la mano en lo que falte por tatuar. Y no crean que estaba bromeando, amigos.

Las cosas mejorarán, ¿verdad?

Finalmente, después de dos horas de break para cerveza, almuerzo (que ellos pagaron), afortunadamente la electricidad volvió y tenía que ir con prisas para terminar el tatuaje. Tener que volver a concentrarme en ese tatuaje no me dejaba un buen sabor de boca.
Podría jurar que la cabeza del cliente dio un giro de 180 grados, como en El Exorcista. Ojos abiertos, sus brazos y piernas empezaron a temblar y soltó un grito tan espeluznante que hasta el día de hoy no he podido olvidar.

AAAAAAAAAGGGGGGGHGHHHHHHHPPPPPENDEJOOOOOOOOO!!!!!!

Todo este tiempo, su novio estuvo a su lado siendo maltratado por ella, como un juguete rascador para gatitos. Después, intentó ponerme en mi lugar y empezó a ladrarme, “Cabrón, la estás lastimando, está sufriendo, ¿no podemos tomar otro descanso?”

“Sí, carnal, sé que le duele, puta madre, toda la expo sabe que le duele, pero tenemos un acuerdo y tiene que seguir sentada hasta que termine”. Llámame culero o como tu quieras, porque no puedo parar, y no pararé. Uh huh uh huh (mic drop).

El tiempo se me venía encima y ya estaba cansado de aguantar a un cliente gritando, durante horas me apresuré a sacar como pudiera la última parte del tatuaje. Lo terminé a tiempo para sacar un par de fotos y apresuré al cliente para que los jueces lo inspeccionaran. La verdad es que había mucho talento en la expo de tatuajes, y a pesar de mis mejores esfuerzos y bajo estas circunstancias, el tatuaje no ganó una mierda esta vez. Ni pedo. Es hora de empacar e irnos, fiuu.

El largo camino a casa

Entonces, después de empacar todo en el auto, me regreso al stand para asegurarme de que no olvidé algo y veo que ahí seguían los clientes, “Hola, Dave. Estamos listos para volver al hotel”.

“¿Qué hotel? Yo me voy a casa.”

“Nos dijeron que tú ibas a hospedarnos en un hotel.”

Espera, ¿qué? “¿Quién carajo te dijo eso?”

“Tu amigo lo hizo.”

Ya en este punto, creía que estaban jugando conmigo o creían que era el idiota más grande del mundo y estaban tratando de engañarme. “Miren, no sé qué les dijeron, pero no hay hotel. Yo me voy a casa, ¿entienden? Ok genial, nos vemos luego.”

“Entonces, ¿dónde está el coche?”

“¿A qué te refieres?”

“¿No nos vas a llevar a casa?”

“¿Qué? ¿Estás hablando en serio?.”

“Sí, no tenemos coche ni dinero para el autobús.”

Ahora, esta expo está en un pequeño pueblo en el centro de México, a una hora de mi ciudad y en un lugar remoto y bastante peligroso. Así que, nuestro viaje de regreso de 4 horas se convirtió en un viaje infernal de 6 horas, como si una tortuosa sesión de tatuaje no hubiera sido suficiente tiempo para pasar juntos. Acepté darles un ride mientras cargaran todo mi equipo de tatuaje.

Alrededor de la medianoche, los dejé en un punto cerca y puse fin a este loco viaje.

Red Panther Tattoo | Tatuajes Queretaro

Pensamientos finales

Amigos, todavía recuerdo esa sensación de alivio al llegar finalmente a mi casa y encender un gran porro, sabiendo que no tendría que revivir ese día por lo menos durante otro año. Aunque estoy bastante feliz con cómo resultó el tatuaje. Al cliente le encantó, pero es poco probable que vuelva a hacerse un tatuaje a gran escala, hecho por mí, en un futuro cercano.

¿Cuál es tu peor experiencia con un tatuaje? ¿Qué habrías hecho en mi situación? Escríbeme en los comentarios, tal vez comparta tu historia.

Si te interesa, hay una foto de este tatuaje en mi portafolio. ¿Puedes adivinar cuál es?

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